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Investigación de la NASA para encontrar vida en Marte

marzo 8, 2019

Para detectar si había vida debajo de una superficie totalmente desolada, un grupo de investigadores usaron el Desierto de Atacama como un prototipo de lo que sería Marte y que a través de esto pudieron descubrir un microorganismo resistente, parecido al de tipo de criatura que acecharía desde las profundidades de la superficie marciana.

A través de un comunicado, publicado Frontiers in Microbiology, dieron a conocer la gran cantidad de movimientos que ha dado la NASA con respecto a la investigación en el desierto chileno que podría ser una visualización de la futura misión en Marte. El taladro y el rover experimental, las cuales fueron diseñados por el Instituto de Robótica de Carnegie Mellon y financiado por la NASA, tuvieron éxito al recuperar unos cuantos microorganismos debajo de la superficie, es decir, una bacteria resistente a la sal. Esta prueba serviría de impulso para realizar una misión en la búsqueda de vida en Marte, pero no es un secreto que todo proyecto planteado puede tener desafíos y algunas limitaciones, y en este caso no es la excepción, puesto que, necesitarían varias innovaciones tecnológicas que son fundamentales y grandes financiaciones para llevar a cabo esta investigación a fondo.

Para Stephen Pointing, investigador del Yale-NUS College en Singapur y el autor principal del nuevo estudio, señala que por debajo de la superficie,  las rocas y los sedimentos pueden brindar  refugio frente a las condiciones extremas que presenta este planeta (como la radiación), y que puede convertirse en un potencial hábitat para la vida.

Algunos de los suelos terrestres más parecidos a los de Marte están en el Desierto de Atacama. Apenas cae agua en el desierto y los suelos se han vuelto pobres en nutrientes y extremadamente salados con el tiempo, y químicamente también se parecen a los suelos de Marte. Para preparar futuras misiones a Marte, utilizamos lugares como el desierto de Atacama para probar teorías sobre la distribución de vida y las nuevas tecnologías para buscarla”, argumentó Pointing.

Pointing y sus colegas desplegaron un rover de cuatro ruedas equipado con un taladro robótico, la cual pudo recuperar muestras de sedimentos debajo de la superficie de al menos 80 centimetros de profundidad, y que los investigadores no esperaron para hacer las comparación, utilizando la secuenciación de ADN. A través de esto pudieron demostrar que la vida bacteriana de los sedimentos recuperados por ambos métodos era similar y la cual afirma que fue una técnica exitosa.

“Las bacterias no fueron distribuidas de forma uniforme por el desierto, solo se colocaron en parches. Esto fue por disponibilidad limitada de agua, los escasos nutrientes y la geoquímica del suelo”, agregó Pointing.

“La superficie mantiene una extendida comunidad dominada por Chloroflexi fotosintéticas que ya habíamos visto antes. Justo debajo de la superficie es donde comienza a ponerse todo interesante. Vimos que al aumentar la profundidad, la comunidad bacteriana empezó a estar dominada por bacterias que pueden prosperar en suelos extremadamente salados y alcalinos. A su vez, fueron reemplazadas a profundidades de hasta 80 cm por un grupo único de bacterias que sobreviven al metabolizar el metano como fuente de alimento”, le dijo Pointing a Gizmodo.

Esta nueva investigación demostró que el subsuelo de Atacama es capaz de soportar microbios altamente especializados y que pueden sobrevivir al suelo salado de Marte. Aparte, es evidente que en Marte existen grandes cantidades de metano en la superficie, y que muchos microorganismos absorben el metano por debajo de este, según en el comunicado. Ahora para los investigadores el siguiente paso es de averiguar a fondo cómo los microbios sobreviven en Atacama, es decir, desean encontrar la respuesta a cómo estas bacterias adquieren “estrategias” para sobrevivir a un largo periodo sin agua y estando expuestos a condiciones saladas.

“Para un rover en Marte, identificar signos inequívocos de la vida es todo un desafío. El método de secuenciación de ADN que empleamos es excelente aquí, en la Tierra, pero actualmente es demasiado complejo para funcionar de manera fiable en Marte. Esta es la razón por la que la detección indirecta de otras moléculas que sabemos que están formadas por células vivas sea probablemente el enfoque que busquen las misiones a Marte dentro de poco”, añadió Pointing.

“Entonces necesitaríamos nuevas técnicas experimentales para probar si alguna bacteria marciana está realmente viva y es capaz de un metabolismo activo. Sin embargo, la investigación nos ayudará a abordar una de las preguntas más importantes que podemos hacernos. ¿Es la Tierra el único planeta capaz de albergar vida?”, dijo.

Aunque resulta desalentador, no tener la financiación necesaria para llevar a a cabo la misión a Marte, pero la NASA y la ESA si quisieran enviar rovers en los próximos años para realizar distintos análisis y tomar muestras de suelo y de rocas.

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